
El Club Petrolero de Plaza Huincul atraviesa una nueva etapa deportiva luego de consagrarse Campeón del Torneo de Ascenso 2025, logro que le permitió dar el salto de categoría y competir esta temporada en la Liga, dentro de la Zona Sur junto a equipos de Neuquén y Río Negro.
El proceso mantiene la continuidad del cuerpo técnico, encabezado por José Neón y Ariel Lopez, aunque el plantel presenta una renovación importante. Varios jugadores no continuaron en el equipo, se produjo el retiro de un referente como “Chichi” Gonzales, y también hubo salidas de jóvenes del club como Fran Espedale, quien emigró por motivos de estudio. En este contexto, Petrolero conformó un equipo joven, con nuevos nombres y una clara proyección a futuro.
En lo deportivo, el inicio de la competencia marca un desafío exigente: el equipo acumula cinco presentaciones con cinco derrotas. Sin embargo, más allá de los resultados, el crecimiento y la evolución se hacen visibles, especialmente en los partidos disputados como local, donde se evidenció una mejora en la intensidad, el compromiso y la identidad de juego.
Entre los jugadores destacados en este arranque se encuentran Ricardo Brite, Pablo Almendra, Mateo “Toto” Uzandizaga, Sebastián Ojeda y Bautista Schwindt, quienes vienen sosteniendo el rendimiento de un plantel en pleno proceso de consolidación.
De cara a lo que viene, Petrolero tendrá dos compromisos importantes: el clásico frente a Perfora, esta noche a las 21 horas en condición de visitante, y el encuentro ante Club Plottier, rival con el que disputó la final del ascenso 2025, el 10 de abril como local.
Paralelamente a la competencia en Liga, el club continúa fortaleciendo su trabajo en categorías formativas, tanto en rama masculina como femenina. Este año se incorporó la categoría U17 femenina (juveniles), ampliando la base de desarrollo. Actualmente, las formativas incluyen a niños y niñas de entre 4 y 18 años, con un esquema integral de entrenamiento que contempla tres estímulos diarios: preparación física, trabajo técnico de fundamentos y práctica habitual de básquet.
De esta manera, Petrolero no solo apuesta al presente competitivo, sino también a la formación y proyección de sus futuras generaciones.



