
Con apenas 11 años, Luciana Zapata comenzó a descubrir una pasión que, con el tiempo, la llevaría a representar al país y cumplir uno de sus mayores sueños: entrenar y competir en España.
Todo empezó casi de casualidad, acompañando a su papá cuando dejó el fútbol y comenzó a jugar al pádel en el Club Plaza. Entre pelotas, paletas y partidos, nació el amor por este deporte. “Siempre acompañaba a mi papá al club y me fui enganchando”, recuerda sobre aquellos primeros años. Poco a poco empezó a jugar y rápidamente mostró condiciones. En la región consiguió numerosos títulos representando a diferentes clubes de la zona y fue creciendo dentro del circuito de menores.
A los 15 años comenzó a disputar los torneos nacionales de menores, dando un salto importante en su carrera. Pero el gran objetivo llegó en 2025, cuando logró clasificarse al Mundial de Menores disputado en Reus, España. Allí representó a la Argentina en la categoría Sub 18 damas.


La clasificación no fue sencilla. El proceso incluía seis fechas selectivas y solamente la pareja número uno obtenía el boleto directo al Mundial. La padelista de Cutral Co logró quedarse con ese lugar y vivir una experiencia inolvidable.
Ese torneo también le abrió la puerta a Europa. Desde la Academia GCA, perteneciente a Gabriel Campa y ubicada en Valladolid, le ofrecieron la posibilidad de viajar a España para entrenar durante 2026.
En enero emprendió la aventura europea. Aunque las primeras semanas fueron de adaptación, rápidamente comenzó a sentirse cómoda. “La vida allá es muy diferente. Al principio costó un poco adaptarme, pero después ya quería quedarme”, contó entre risas.
Según relata, el cambio cultural no fue tan difícil porque encontró muchas similitudes con la vida argentina. Lo que sí cambió radicalmente fue el nivel de entrenamiento y competencia. “Entrenaba cinco o seis horas por día y los fines de semana competíamos. Es muy diferente a lo que entrenaba acá”, explicó.
La experiencia en Valladolid no solo le permitió crecer deportivamente, sino también madurar en lo personal. Hoy, su gran sueño es poder regresar a España y continuar desarrollándose en el pádel. “Aspiro a poder irme nuevamente allá y seguir con el pádel”, asegura. Aunque reconoce que el aspecto económico es una dificultad importante, junto a su familia continúa buscando la manera de concretar ese objetivo.
Desde Cutral Co hasta las canchas de España, la historia de Luciana Zapata refleja esfuerzo, sacrificio y pasión por el deporte. Un ejemplo de perseverancia y crecimiento para muchos jóvenes de la región que sueñan con llegar lejos.



